Tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimada.
Suelo pensar esto una y otra vez. Quizás sea porque vivo con inseguridad pura, con miedo, porque simplemente soy así, pero en realidad no estoy lista a amar. Me lo prohíbo, me estoy poniendo límites a mí misma, a lo que puedo llegar a sentir. Veo a todas mis amigas en ocasiones sentimentales perfectas, conociendo verdaderos hombres y por ahí encontrando su verdadero amor, y yo ni siquiera una migaja de eso. ¿Por qué? Porque estoy aterrada de que todo salga mal. Dicen que enamorarse es vivir constantemente en la punta de un abismo, casi entregada a caerse por esa persona, y la verdad, no quiero eso. Quiero un verdadero hombre que me rescate, que no me haga sufrir y me saque todas mis inseguridades, que me haga sentir una mujer espontánea, no una nena perfeccionista.
Y sí, cuesta. Tengo unos principiantes catorce años, pero ¿es mucho pedir eso? ¿Sentirse valorada, querida, con el autoestima un poco alto? No lo creo.
(Pequeños grandes arranques que me dan cada vez que me siento sola y necesito ser querida, no con novio, querida. Parece que cuesta lograrlo... )
No hay comentarios:
Publicar un comentario