Hoy me sacrifican como cerdo por no estar de acuerdo con conservas y militares, por no querer altares de oro y sangre.
Me acusan de rebelde, agitadora y revolucionaria, por no pensar lo mismo y decirlo.
Que los que abusan de mi gente a diario, cae el agua desde el cielo, sólo un mar de desconsuelo. Se hace eterno este silencio lleno de real desolación.
[La espina ya está clavada, no hay perdón para el que aplasta contando una sola historia a los que no encuentran solución]
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